Gremios presionan a la CGT por un paro de 36 horas tras la aprobación de la reforma laboral

Gremios presionan a la CGT por un paro de 36 horas tras la aprobación de la reforma laboral

Luego de la aprobación de la reforma laboral en la Cámara de Diputados, distintos gremios comenzaron a articular reuniones y plenarios con el objetivo de exigirle a la Confederación General del Trabajo (CGT) que convoque a un paro nacional de 36 horas en rechazo a la iniciativa.

La reforma, que ahora pasará al Senado donde se prevé que podría ser aprobada por amplia mayoría, generó un fuerte malestar en amplios sectores del movimiento obrero. Desde sindicatos del transporte, la industria, el comercio y los servicios coinciden en que el proyecto implica un retroceso en derechos conquistados durante décadas de lucha.

Dirigentes gremiales señalaron que el momento exige una respuesta contundente y coordinada. “Necesitamos una medida de fuerza que esté a la altura de las circunstancias”, expresaron en uno de los encuentros realizados en las últimas horas.

La propuesta concreta que circula es la convocatoria a un paro general de 36 horas, con movilización y presencia en las calles, como forma de marcar un límite político y social al avance de la reforma. La presión sobre la conducción de la CGT crece, mientras se multiplican los pedidos de definiciones claras y rápidas.

El debate ahora se traslada al Senado, pero también al interior del movimiento sindical. Para muchos referentes gremiales, el silencio o la tibieza no son una opción frente a lo que consideran una avanzada contra el trabajo registrado, la estabilidad laboral y la negociación colectiva.

En las próximas horas podrían definirse nuevas reuniones y un documento conjunto que formalice el pedido. El escenario está abierto, pero el mensaje de los gremios es contundente: si la reforma avanza, habrá respuesta en las calles.