Gremios presionan a la CGT por un paro de 36 horas tras la aprobación de la reforma laboral
Luego de la aprobación de la reforma laboral en la Cámara de Diputados, distintos gremios comenzaron a articular reuniones y plenarios con el objetivo de exigirle a la Confederación General del Trabajo (CGT) que convoque a un paro nacional de 36 horas en rechazo a la iniciativa.
Dirigentes gremiales señalaron que el momento exige una respuesta contundente y coordinada. “Necesitamos una medida de fuerza que esté a la altura de las circunstancias”, expresaron en uno de los encuentros realizados en las últimas horas.
La propuesta concreta que circula es la convocatoria a un paro general de 36 horas, con movilización y presencia en las calles, como forma de marcar un límite político y social al avance de la reforma. La presión sobre la conducción de la CGT crece, mientras se multiplican los pedidos de definiciones claras y rápidas.
El debate ahora se traslada al Senado, pero también al interior del movimiento sindical. Para muchos referentes gremiales, el silencio o la tibieza no son una opción frente a lo que consideran una avanzada contra el trabajo registrado, la estabilidad laboral y la negociación colectiva.
En las próximas horas podrían definirse nuevas reuniones y un documento conjunto que formalice el pedido. El escenario está abierto, pero el mensaje de los gremios es contundente: si la reforma avanza, habrá respuesta en las calles.